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Nueva cultura del agua debe partir
del conocimiento y la educación
25/06/2010

Además de las acciones técnicas que deban emprenderse, la solución a la problemática del agua en la capital dependerá de la formación de una nueva cultura que se fundamenta en la interiorización del valor por el recurso y esto a su vez, a los cambios conductuales entre la población.

El tema de la nueva cultura del agua es abordado dentro de las nueve áreas contempladas en la Gestión Integral de las Aguas Urbanas de Tegucigalpa, y la exposición fue desarrollada por el ingeniero Rodolfo Ochoa Alvarez, del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA).

El ingeniero Ochoa Alvarez explicó que la problemática de la capital se caracteriza por un derroche generalizado del agua, debido entre otras cosas, al uso inadecuado de utensilios y el alto consumo en actividades de higiene personal y domésticas.

También debido a que la mayoría de las instalaciones internas de las casas no cuentan con mantenimiento preventivo, lo que contribuye a las pérdidas de agua por fugas superficiales o subterráneamente, que se denominan, fugas visibles e invisibles.

Esta situación es atribuida a la falta de conciencia y conocimiento de las personas para el uso adecuado de un recurso que no solamente es indispensable sino también irrecuperable.

Es por eso que en el abordaje de la nueva cultura del agua para la capital, se debe partir de dos conceptos fundamentales: el cambio conductual que debe entenderse como aquel que contrarresta el efecto por lo cual se establece como voluntad personal. Por otra parte, está e l cambio cultural que modifica nuestra forma de actuar concentrándose en las causas del problema.

“El cambio cultural es el resultado del conocimiento adquirido, en este caso, el desconocimiento técnico y teórico sobre el agua hace que nuestra conducta sea sin conocimiento de causa dejándose nuestra actuación a la voluntad”, agregó.

El experto compartió varios ejemplos de las actividades que ejecuta el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), para formar conciencia entre la población, especialmente, a través de un proceso educativo sobre el uso apropiado. El objetivo es incidir en la población hacia prácticas permanentes, tanto a nivel social, como legal e institucional, que conduzcan al ahorro del agua.

“Se trata entonces de emprender una campaña educativa e informativa, lo que nos motiva a potenciar las iniciativas, experiencias acumuladas y el don de servicio que debe privar primero en los empleados y funcionarios de la institución, para impulsar una cultura permanente del agua”, agregó. (LB/CAPITAL 450)

Uno de los temas en que urge la educción, es en cuanto al valor económico del agua, porque como el precio ha sido siempre subsidiado, los ciudadanos hacen un uso desmedido del vital líquido.

RECOMENDACIONES:

  • Establecimiento de formas de capacitación formal.- Capacitación a base de seminarios permanentes sobre temas como: Gestión Integral de Agua Potable y Saneamiento, Gestión Integral de los Recursos Hídricos, Gobernabilidad de Agua y Seguridad Hídrica, entre otros.
  • Establecimiento de formas de capacitación no formal: Publicaciones periodísticas, fichas técnicas y publicaciones especiales como Familia SANAA, Gotas del Saber, A Cuenta Gotas, Cuenca Arriba y Cuenca Abajo, Hidroboletines, El Metadato Sectorial, La Cuenca y la actualización permanente de la página web.
  • Se destaca que p or la riqueza de información y sistematización, los boletines constituyen un importante instrumento de capacitación, así como un medio para despejar dudas y promover ideas positivas en los abonados. Esta metodología gráfica ayuda a explicar y entender de una manera sencilla el uso adecuado del agua.
  • Es necesario realizar actividades educativas para controlar el derroche de agua a nivel del sector y así preservar este recurso vital en el presente y futuro.
  • Introducir el tema de agua en la curricula educativa, desde pre-kinder hasta la educación superior, incluyendo postgrados y diplomados especializados, con diferentes niveles de complejidad.